Como niños
Después de una intensa persecución a pie de casi media hora, el policía alcanzó al ladrón, le dio un ligero empujón en el hombro y, antes de darse media vuelta, le dijo: ‘tú la llevas’.
El ladrón se pasaría el resto de su vida sorprendido, recordando cómo en aquel momento se deshizo rápidamente del cuantioso botín, contó hasta diez, y salió corriendo detrás.